Lalibela, la Jerusalem negra

Cuando nos hablan de Etiopía, en general, nos viene a la cabeza un país desértico, con interminables caminos llenos de polvo rojo. Y en una parte del país así es, pero si nos desplazamos hacia el Norte nuestros ojos se encuentran con un paisaje sorprendente de frondosidad de un color verde intenso y montañas de más de 4.000m de altitud.

Es en este entorno donde se encuentra Lalibella, un enclave mágico y con un encanto especial, una docena de iglesias talladas en roca viva, en bloques únicos, sin ladrillos, madera ni argamasa bajo el nivel del terreno, cinceladas a mano por antiguos artistas en los albores del siglo VII. Su localización y difícil acceso, hasta hace pocos años solo posible en burro, han mantenido la singularidad del lugar y aún hoy en día se siguen celebrando los ritos practicamente igual que siglos atrás, la gente va a misa cada día con sus turbantes y túnicas blancos para rezar y cantar la liturgia.

Esta es una de las etapas de nuestro viaje para runners a Etiopía, si quieres ver el itinerario completo, Runners Etiopia

 

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